La página "Nosotros" que nadie lee (y cómo arreglarla)

Es una de las páginas más visitadas de cualquier web y, casi siempre, la peor escrita. Por qué la página "Nosotros" suele fallar, qué busca realmente quien la lee y cómo convertirla en algo que ayuda a decidir, no en relleno corporativo.

"Somos una empresa joven y dinámica, formada por un equipo de profesionales apasionados y comprometidos con la excelencia." Si esa frase, o una muy parecida, te resulta familiar, es porque la has leído cientos de veces en páginas "Nosotros" de empresas que no tienen absolutamente nada en común entre sí. Y ese es exactamente el problema: una frase que podría estar en cualquier web no está diciendo nada sobre la tuya.

Lo curioso es que la página Nosotros suele estar entre las tres más visitadas de cualquier sitio, justo detrás de la portada y de la de contacto. La gente la lee. Lo que pasa es que, cuando llega, casi nunca encuentra lo que estaba buscando.

Qué va a buscar realmente quien hace clic ahí

Nadie entra en "Nosotros" por curiosidad genérica. Entra porque ya está evaluando si confiar en ti, y busca algo muy concreto: pruebas de que hay personas reales detrás, con experiencia real, que entienden su problema y que no van a desaparecer a mitad de proyecto. Busca, en el fondo, una respuesta a "¿puedo fiarme de esta gente?".

Una declaración de valores genérica no responde a esa pregunta. Una historia concreta, con nombres, con años, con decisiones explicadas, sí.

Por qué la mayoría falla

El error más común no es escribir mal — es escribir sin decir nada. Los síntomas se repiten de una web a otra: adjetivos sin sustancia ("comprometidos", "apasionados", "innovadores") que no distinguen a nadie de nadie; fotos de banco de imágenes con gente sonriendo en una oficina que no es la vuestra; una cronología de hitos que le importa a la empresa pero no al visitante ("fundada en 2015", "abrimos nuestra segunda oficina en 2019"); y un tono tan corporativo que podría estar traducido de cualquier idioma a cualquier otro sin perder ni ganar nada.

Todo eso tiene una causa común: la página se escribió pensando en cómo quiere verse la empresa, no en qué necesita saber quien la lee.

La diferencia entre contar y presumir

Hay una distinción que vale la pena tener clara. Presumir es decir que sois los mejores, los más innovadores, los más comprometidos. Contar es explicar por qué hacéis las cosas como las hacéis, qué decisión tomasteis y por qué, qué aprendisteis de un error concreto. Lo primero no se lo cree nadie, precisamente porque lo dice todo el mundo sobre sí mismo. Lo segundo genera confianza porque es verificable y específico — y lo específico, paradójicamente, convence más que lo grandioso.

Si en tu sector casi todo el mundo trabaja de una forma y vosotros habéis decidido trabajar de otra, esa decisión — y su motivo — es mucho más interesante que cualquier lista de valores.

Qué debería tener de verdad

Quién hace el trabajo, con nombre y cara. No un organigrama abstracto, sino las personas reales que el cliente va a tratar. Si el que diseña es el mismo que luego responde al teléfono, dilo: en muchos sectores, esa cercanía es un argumento de venta, no un detalle menor.

Por qué existís, en una frase que no podría decir cualquier competidor. No "ofrecemos soluciones a medida" — eso lo dice todo el mundo. Algo que solo sea verdad de vosotros: una especialización concreta, una forma de trabajar distinta, un tipo de cliente con el que encajáis especialmente bien.

Una decisión que os ha definido. Un cambio de rumbo, un tipo de proyecto que decidisteis dejar de aceptar, una forma de trabajar que adoptasteis en contra de lo habitual en el sector. Las decisiones con motivo explicado dicen más sobre quién eres que cualquier declaración de misión.

Prueba, no afirmación. Si decís que lleváis veinte años, decidlo con algo verificable alrededor — proyectos concretos, clientes con los que seguís trabajando años después. La cifra sola es una afirmación; con contexto, es una prueba.

Lo que puedes quitar sin que nadie lo note

La mayoría de páginas Nosotros mejoran más por lo que se elimina que por lo que se añade. Fuera la foto de stock del equipo sonriendo en una sala de reuniones que no es la vuestra. Fuera la lista de valores genéricos que podría firmar cualquier empresa del sector. Fuera la cronología de hitos corporativos que solo le importa a quien la escribió. Y fuera, sobre todo, cualquier frase que suene bien pero que no sobreviviría a la pregunta "¿esto es verdad solo de nosotros, o también de nuestra competencia?".


Una buena página Nosotros no convence porque suene impresionante. Convence porque suena a alguien concreto, con una historia concreta, que el visitante puede imaginarse al otro lado del teléfono. Esa es, al final, la única cosa que esta página tiene que lograr: que quien la lee piense "estos sí parecen de fiar" — y lo piense porque lo que ha leído era verdad, no porque estaba bien escrito.

Otros artículos sobre contenido y marketing

Estrategia de contenidos, SEO, redes sociales y copywriting para la web.